La administración de Luis Echeverría mostró desde un principio su interés de mejorar el sistema educativo y puso en marcha una Comisión Coordinadora de la Reforma Educativa para diversificar los servicios educativos, aumentar el número de escuelas y reformar los planes de estudio. La reforma de este periodo se reflejó en la publicación de una nueva Ley Federal de Educación en 1973 que sustituyó a la Ley Orgánica de Educación Pública de 1941. Esta nueva ley adoptó la definición de educación como institución del bien común y organizó al sistema educativo nacional
Se empeñó en revivir la reforma agraria y en extender y modernizar la educación. Se crearon así muchas nuevas instituciones de educación media agropecuaria y tecnológica, el Colegio de Bachilleres, la Universidad Autónoma Metropolitana.
En la década de los setenta el presidente Luis Echeverría
implementó el último intento por revitalizar el estado populista.
En lo económico las reformas estaban destinadas a sustituir el
modelo de estabilización; el estado debía fortalecer su función
de intervención para regular las desigualdades económicas y
sociales derivadas del desarrollo. La realización de dichas
reformas exigía la integración
vertical de procesos sustitutivos de importaciones estimulando la producción de bienes de
capital e intentando resolver el déficit crónico de la balanza de pagos que era una de la
características inherente al modelo. Este modelo se denominó "Desarrollo Compartido" y la
pretensión era que mediante un gasto público enorme y creciente se alcanzara una mayor
justicia social.

No hay comentarios:
Publicar un comentario